1.Educacioncristiana

Ayuda y Soporte

La enseñanza es parte de cualquier ministerio que Dios nos demande. Enseñar es abrir las ventanas del conocimiento al mundo.

La educación cristiana fortalece a la grey de Dios. Evita la falta de crecimiento en los creyentes. Nos conduce por sendas verdaderas, previniendo errores doctrinales.

Cuando el Señor Jesús dejó la Gran Comisión a sus discípulos dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…”

Vemos que El puso no sólo el énfasis en ir a hacer discípulos, sino también le dio importancia a la enseñanza que debían recibir éstos para cumplir con lo que demanda la vida cristiana. Podría comparar esta verdad con la ilustración de dos líneas paralelas. Para que sean paralelas, siempre deben encontrarse en el mismo plano, a igual distancia una de la otra. El reino de Cristo sobre la tierra tiene también dos líneas paralelas: la evangelización y la enseñanza.

Quien se atreva a romper este orden divino, quebrará el equilibrio de los dos servicios paralelos y la iglesia de Cristo perderá su fuerza de crecimiento (el evangelismo) y abandonará la solidez que le da el fundamento de Cristo (la enseñanza).

Observamos en la Biblia el constante cuidado de Dios sobre la formación espiritual de su pueblo. Desde el momento que el pueblo de Israel entró a la tierra prometida, Dios le ordenó: “Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan y teman a Jehová vuestro Dios y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley” (Deuteronomio 31:12).

 

I. La educación a través de la historia

Historia pendular de Israel

Hay una etapa en la vida de Israel que demuestra muy claramente la importancia del líder en incentivar la enseñanza religiosa. La Biblia nos dice, después que murió Josué se levantó otra generación que no conocía a Dios (Jueces 2:10-12,14).

Durante la época de los jueces y de los reyes, la vida espiritual de los israelitas se caracterizó por momentos de alta y de baja espiritualidad. Cuando descuidaban su educación religiosa (lectura comentada de la Palabra) se apartaban de Dios y El los entregaba a sus enemigos.

Cuando Josafat llegó al trono de Israel, el pueblo estaba totalmente debilitado y alejado de Dios. Lo primero que hizo fue enviar a sus príncipes a las ciudades de Judá:

“…teniendo consigo el libro de la ley de Jehová… y cayó el pavor de Jehová sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor de Judá…” (2 Crónicas 17:9-10).

La Educación en tiempo de Jesús

Según la historia, sabemos que junto a cada sinagoga se establecía una escuela elemental. La asistencia era obligatoria. El niño judío comenzaba su educación religiosa y moral a los seis años.

Estudiaba la ley, los profetas, la poesía y la historia de su pueblo, además los ritos y las ceremonias. De los diez a los quince años completaba su educación religiosa estudiando las interpretaciones orales de la ley y las tradiciones de los ancianos. Esta situación la vemos en la vida de Saulo en Hechos 22:3.

Notamos en la historia del pueblo de Dios la enorme importancia que se le asigna a la educación religiosa. ¿Qué estamos haciendo por nuestros hijos?

 

La Iglesia Primitiva

Nos dice Hechos 2:42 que los recién convertidos perseveraban en la doctrina de los apóstoles, esto podía ser real porque ellos les enseñaban.

Pablo y Bernabé estuvieron un año en Antioquía (Hechos 11:26), enseñando y preparando maestros.

En Éfeso Pablo estuvo tres años (Hechos 20:31) y en Corinto se radicó dos años y medio (Hechos 18:11) para enseñar la Palabra de Dios.

Pablo – Timoteo – hombres fieles – otros

Siempre tendremos la responsabilidad de cumplir con este cometido que el apóstol Pablo dejó a Timoteo.Sin embargo después de no más de tres siglos, la enseñanza dejó de tomarse en cuenta como algo de valor. Al poco tiempo los cristianos comenzaron a apartarse de las verdaderas enseñanzas de Cristo. La iglesia comenzó a darle más trascendencia a los ritos y a las tradiciones que a las enseñanzas de Jesús.

A la postre, cuando la iglesia de Cristo no recibe enseñanza genuina, pura y profunda, El es desplazado a un segundo plano e indefectiblemente los métodos que El enseñó serán dejados de lado.

La educación religiosa en la iglesia contemporánea

En el mundo secular la enseñanza fue adquiriendo mayor envergadura y eficacia, lo mismo ha acontecido o deberá suceder en el reino de Cristo sobre la tierra.

A través de los años fueron surgiendo varias instituciones dedicadas a la educación religiosa: seminarios, institutos bíblicos, talleres para perfeccionamiento de obreros; los cuales se convirtieron en verdaderas escuelas de profetas, ya que se dedicaban a preparar a hombres fieles para que ellos pudieran enseñar también a otros.

La importancia de la Educación Cristiana

La educación cristiana no va salvar a nadie por sí misma, pero conduce a los humanos al conocimiento de Dios, por lo cual se convierte en canal de operación de la gracia de Dios para los hombres.

La conversión no es un fin, sino el comienzo de una nueva y hermosa vida (lea 2 Pedro 3:18). La educación cristiana favorece el desarrollo perfecto del cristiano.

II. Los objetivos de la educación cristiana

La iglesia vive los últimos días sobre la tierra, esto significa que debemos

aprovechar bien cada segundo para extender el evangelio de Cristo.

Cada actividad, cada campaña, cada clase de Escuela Bíblica, cada

sermón, todo… debe tener un propósito definido: extender el evangelio

de Cristo y facilitar la santidad en los creyentes.

Un problema gravísimo, además de enseñar o predicar sin un blanco

preciso es, tener metas equivocadas.

Por eso es necesario conocer

  1. El deber de dar a conocer a Dios.
  2. La obligación de presentar la Biblia.
  3. La exigencia de santificar a la iglesia.
  4. La necesidad de ubicar objetivos.
  5. a necesidad de expandir el reino de Dios.

III. Las etapas de crecimiento en la vida cristiana

Si Dios dispuso que su Hijo Eterno en su encarnación naciera siendo un

bebé, absolutamente normal como cualquier otro en su apariencia,

aunque no en su esencia, es porque el Soberano dispuso asemejarse

en todo a nuestra naturaleza limitada, pero sin pecado.

Notemos que Jesús nació desprotegido humanamente, necesitó del cuidado

de su madre y de la protección y decisión de sus padres. Dice la Biblia que

él crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los

hombres. (Lucas 2:52).

Es importante estudiar cada etapa del crecimiento de la vida del cristiano y

la enorme importancia de una buena enseñanza en cada una de ellas.

Etapas del Crecimiento

  1. La etapa del descubrimiento.
  2. La etapa de la experiencia decisiva.
  3. La etapa de las decisiones fundamentales.
  4. La etapa del perfeccionamiento profundo.
  5. La etapa del servicio pleno.

IV. Los agentes de la educación cristiana en la iglesia

El método bíblico

El libro de Los Hechos de los Apóstoles menciona que muchos de los creyentes perseveraban en la doctrina de los apóstoles. Esto significa que ellos enseñaban a los seguidores de Jesús lo que habían recibido de Cristo.

¿Estamos haciendo lo mismo hoy? No importa el nombre que le demos o la forma que tenga, lo importante es… darle el fundamento bíblico doctrinal y experimental para que perseveren en la doctrina de los apóstoles y así la enseñanza se de a: Recién Convertidos, para Niños, Jóvenes, para Adultos, para Ancianos, etc.

La enseñanza y la Gran Comisión

Lamentablemente en algunas iglesias se ignora la Gran Comisión que Jesús encomendó a todos sus seguidores:”…enseñándoles que guarden todas las cosas…” y no toman la responsabilidad adquirida ante Dios de enseñar no sólo a los niños, sino a los jóvenes y adultos también.

Olvidan este mandato divino y dejan de lado el ejemplo de Jesús. El mismo enseñaba a los hombres. ¿Por qué lo haría? ¿Sería que Cristo conocía la importancia y profundidad que producía la enseñanza? Sin duda que sí, lo vemos en su vida. Lea los siguientes pasajes bíblicos donde encontrará a Jesús enseñando:

Mateo 4:23; 5:2; 9:35; 11:1; 13:54; 26:55; Marcos 9:31; Lucas 11:1; 19:47; Juan 7:14. Si El tomó tanto tiempo para enseñar a sus discípulos y a la multitud de sus seguidores ¿nosotros hoy, también tendremos que realizarlo?

Obligación de enseñar

De la misma forma que predicamos y oramos por los enfermos, así es la obligación de la iglesia de Cristo de seguir las pisadas del Gran Maestro.

Jesús dijo: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quién el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26). Hoy en día el Espíritu Santo está obrando en Su iglesia para que conozcamos verdaderamente a Jesucristo.

¿Cómo? Él lo hace en forma directa al espíritu del cristiano y a través de los dones dados a sus hijos para el crecimiento de su pueblo (1 Corintios12:7-11).

Este principio divino es confirmado en Efesios 4:11-16 cuando menciona que Cristo constituye distintos ministerios, entre ellos… “pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio”.

Agentes educativos

Aquí encontramos un gran desafío para toda la Iglesia, ningún obrero del Señor podrá decir frente al Tribunal de Cristo: “Yo no supe ni pude enseñar a los hermanos de mi congregación”.

Es imprescindible que haya en nuestras iglesias clases especialmente preparadas para nuestros jóvenes, adultos, ancianos y otros grupos con necesidad, como por ejemplo jóvenes casados, viudas, etc.

Lo importante es predicar el evangelio y a los convertidos darles la oportunidad de crecer en El y afirmarse por su propia fe en el camino del servicio a Cristo.

  • Grupos de discipulado (El discipulado de Jesús)
  • El discipulado actual

Tarea global de la iglesia

A medida que crece esta conciencia de la verdadera tarea global de la iglesia y en la dimensión que crecen hoy las iglesias, aumenta la tarea y responsabilidad del pastor y de los obreros. Se debe distribuir, delegar la tarea en hombres y mujeres fieles para que aligeren la carga y compartan la bendición de servir a Cristo.

Enseñanza organizada

Se aconseja que en cada iglesia funcione el Departamento de Educación Cristiana, con una comisión que dirija la tarea educativa.

Las funciones de esta comisión consisten en coordinar y supervisar el trabajo de la Escuela Bíblica, grupos de discipulado, espigas, clases bíblicas, clases para liderazgo y de todas las actividades educativas de la iglesia.

V. La persona del educador cristiano

Los cristianos por regalo divino tenemos una nueva vida: completa y espiritual. Esta nueva dimensión de vida cristiana sufre el mismo proceso de cambios; el ámbito espiritual también debe desarrollarse y crecer hasta alcanzar la madurez espiritual, “ser como Cristo” (Efesios 4:13 y 14).

Aquí comienza la función del maestro cristiano. Consiste en intervenir y ofrecer dirección al proceso de madurez.

Si dejáramos a un niño desarrollarse por sí sólo, de todos modos crecerá (bien o mal). Así sucederá con un cristiano sin un pastor o maestro a su lado. Dios los puso (junto a otros ministerios) para que cada hijo de Dios madure seguro y crezca de acuerdo a Su plan.

Prácticamente no debemos desconocer estos temas:

  1. Importancia del maestro.
  2. Cualidades que debe tener el educador cristiano.
  3. Capacitación necesaria.
  4. Funciones del maestro.

VI. El cristiano como alumno perfeccionable

El maestro que toma en serio la responsabilidad de educar (formar) espiritualmente a sus alumnos, necesita saber que está cumpliendo con uno de los más altos designios divinos para el hombre sobre esta tierra.

Importancia del maestro

El maestro de los adolescentes llega a ellos en una etapa crucial de sus vidas y de su formación cristiana. El educador deberá ayudarle a reconstruir su mundo de valores y de experiencias humanas y espirituales para poder participar de la vida social y espiritual.

El maestro (no sólo para los adolescentes sino para toda edad, inclusive adultos y ancianos) es el motor que arrastra y entusiasma a sus alumnos por el camino que los conduce al crecimiento cristiano.

Importancia eterna

Tenemos el futuro de muchas vidas en nuestras manos, es imprescindible que la iglesia de Cristo enseñe a sus hermanos más pequeñitos. Instrumentemos distintas clases de acuerdo a la edad de los infantes, enseñémosle todo lo que necesiten, de tal manera que cuando crezcan no se aparten del Señor Jesús.

No olvidemos las palabras del Maestro referidas a los niños que iban hacia él: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”.

Evidentemente Dios puso mucha responsabilidad en el ministerio que le encomendó y para el cual lo capacitó. El fruto de su trabajo sobre la tierra podrá observarlo en la eternidad.

(Ayuda & Soporte)