1.Acreditacion

Con frecuencia no se ha interpretado bien la historia ni el procedimiento de acreditación en las instituciones educativas. Desde sus inicios en los comienzos del siglo veinte en que la acreditación y “normalización” de los programas de estudios estaban estrechamente relacionados entre sí, era necesario que en aquel tiempo las prácticas pedagógicas fueran definidas en muchos aspectos.

Las incógnitas en aquel momento eran: ¿Qué constituye una “unidad” de crédito o un “semestre” de trabajo? ¿Qué significa “calidad”, bajo qué condiciones y con qué facilidad pueden los estudiantes transferir su trabajo de una institución a otra? ¿Qué garantía hay de que el trabajo transferido sea equivalente entre las instituciones a las que se transfiere?

Se consideró la acreditación como la manera de estructurar la confusión académica; debido a que cada institución hacía lo que le parecía conveniente. También estaba en discusión el asunto de los programas académicos. Se creía que, si un jurado de colegas imparciales examinaba los programas y procedimientos de una institución determinada, se podría efectuar una evaluación independiente y precisa, un tipo de “auditoría académica”.

La acreditación de ninguna manera garantiza la excelencia de una institución o un programa de estudio. Más bien dice: “Estamos razonablemente seguros de que se están cumpliendo las normas mínimas.”

La acreditación ha adquirido una mayor aureola que la que merece en hechos reales. Aunque de algún modo atestigua vagamente que la institución “X” ha satisfecho las normas mínimas de aceptabilidad, aunque también sabemos que la verdadera excelencia en la enseñanza no termina allí; ni tampoco que la acreditación la garantice. Por ejemplo, hay una diferencia cualitativa entre una calificación de “C” y una “A”.

Sin embargo, ambas calificaciones llenan los requisitos de haber satisfecho las normas mínimas cuando se trata de darle una nota a un estudiante.

Es legítimo y razonable afirmar que una institución puede tener un programa de calidad sin acreditación alguna. La acreditación no establece la excelencia de una institución, como tampoco una licenciatura en letras le garantiza a una persona una mente educada o cultivada. Las muchas facetas de la excelencia resultan de una apropiada combinación y consagración al aprendizaje por parte de la facultad y los estudiantes. Además de contar con suficientes recursos económicos para respaldar el proyecto y administradores que supervisen el procedimiento para alcanzar las metas y los objetivos.

Aún con todo esto, es imprescindible que toda institución se someta a las leyes y regulaciones del departamento de educación, por esta razón no descansamos en alcanzar afiliaciones y acreditaciones que traerán beneficio a nuestro sistema académico. Mas que una aprobación humana regulativa, nuestro objetivo es mantener una transparencia académica, organizativa e espiritual en todas las facetas de nuestra organización. Nuestra última afiliación ha sido establecida con El Concilio Apostólico de Responsabilidad Educacional bajo la presidencia del Dr. C. Peter Wagner. Nuestro deseo y meta es mantener una aprobación Divina.

Logos, no cuenta con una acreditación regional ya que el objetivo y la misión actual satisfacen la misión de poder llevar una educación ministerial hasta los confines de la tierra. El costo de una acreditación regional excede el verdadero beneficio de nuestros estudiantes que de otra manera sería imposible poder servir.

Logos Christian University – Universidad Cristiana Logos es miembro de:   acsilogo

Florida Departament of Education

Commission for Independent Education

Religious Institutions

Florida Statute 1005.06 (1)(f) Religious Institutions Exempt from the Commission’s Jurisdiction

Religious institutions that meet the requirements found in Section 1005.06(1)(f), Florida Statutes and Rule 6E-5.001, Florida Administrative Code are not under the jurisdiction or purview of the Commission for Independent Education and are not required to obtain licensure.

Section 1005.06(1)(f), F.S. reads:

A religious college may operate without governmental oversight if the college annually verifies by sworn affidavit to the commission that:
1. The name of the institution includes a religious modifier or the name of a religious patriarch, saint, person, or symbol of the church.
2. The institution offers only educational programs that prepare students for religious vocations as ministers, professionals, or laypersons in the categories of ministry, counseling, theology, education, administration, music, fine arts, media communications, or social work.
3. The titles of degrees issued by the institution cannot be confused with secular degree titles. For this purpose, each degree title must include a religious modifier that immediately precedes, or is included within, any of the following degrees: Associate of Arts, Associate of Science, Bachelor of Arts, Bachelor of Science, Master of Arts, Master of Science, Doctor of Philosophy, and Doctor of Education. The religious modifier must be placed on the title line of the degree, on the transcript, and whenever the title of the degree appears in official school documents or publications.
4. The duration of all degree programs offered by the institution is consistent with the standards of the commission.
5. The institution’s consumer practices are consistent with those required by s. 1005.04.
The commission may provide such a religious institution a letter stating that the institution has met the requirements of state law and is not subject to governmental oversight.

 

Las Asociaciones son tan importantes en el Reino de Dios en la difusión del Evangelio, tanto como los convenios educativos para el beneficio de los estudiantes, estamos entusiasmados con el acuerdo entre la Universidad Cristiana Logos y el Seminario Wesley (Indiana University). Juntos podemos impactar más vidas…